15 días sin internet móvil

Durante 15 días he tenido que dejar mi móvil en un servicio técnico, así que he tenido que vivir 15 días, no sólo sin el móvil, no, sino sin INTERNET.

He querido compartir esta experiencia porque no deja de llamarme la atención cómo la tecnología está cada día más arraigada en nuestras vidas, y cómo su ausencia, nos causa ansiedad, sensación de vacío y desamparo, algunos lo llaman adicción, obligándonos a hacer todo más rudimentario y lento de lo que ya nos hemos acostumbrados. Y en algunos casos, como cuando nos falta el smartphone, nos obliga a recordar cómo nos comunicábamos antiguamente, cómo quedábamos cuando no existía el whatsapp, etc.

Whatsapp

Cómo indicaba al principio, por motivos técnicos tuve que acudir con mi smartphone de 6 meses a una tienda yoigo donde lo compré, tenía un problema en el conector de carga y podía dejarme tirado en cualquier momento al no poder recargar mi teléfono.

En la tienda me dijeron lo habitual,  que tenían que enviarlo al servicio técnico, lo que no me pareció normal fue el plazo, ¡15 días!, me pareció excesivo y  abusivo, me pareció increíble tener que  estar tanto tiempo sin teléfono, así que una vez volví a poder respirar les pedí un móvil de sustitución para paliar las molestias y cuál fue mi sorpresa … compras un móvil de 240€ con 6 meses, aún en garantía, y la tienda dice que no tenían móvil de sustitución.

Indignación a parte, no me quedó otra que recurrir a mi móvil vintage, ya que intenté devolver a la vida todo teléfono, más o menos inteligente, que había por casa pero o estaban bloqueados por compañía o inservibles, así que recurrí a mi ultima opción. Sí, un incombustible nokia 6230i del año 2007, libre de origen y el cual nunca me ha fallado.

Día 1. NOKIA 6230i

Mi primer día con mi Nokia fue difícil, acostumbrarme de nuevo al teclado alfanumérico físico fue un reto, sentía que había perdido algo, incluso me sentí angustiado, no supe hasta entonces todo lo realmente enganchado que estaba al móvil, ver mis posibilidades de comunicación reducidas sólo llamadas y sms. Lo más complicado fue perder el whatsapp. Aunque al principio creí sería una experiencia relajante dejar de estar conectado 24h., no tardé en darme cuenta que todo eran inconvenientes dado nuestro estilo de vida actual.

Día 2.  Batería 100%

BateríaEl segundo día resultó ser más relajado, ya pasó la ansiedad por separación del primer día, lo cual me sorprendió. Era la primera vez en mucho tiempo que no ponía a cargar el teléfono la noche anterior y tenía la batería a tope, incluso después de un par de llamadas del trabajo, la batería intacta.

Pese a sentirme a gusto con la nueva situación, seguía sacando el teléfono asiduamente del bolsillo era mas costumbre por revisar si tenía mensajes que otra cosa ya que el nokia no tenia a redes sociales ni whatsapp.

Día 3. Mi querido Whatsapp

Extrañamente empezaba a gustarme el estar desconectado, en el trabajo estaba mas relajado sin mensajes continuos sólo alguna llamada, aún mis compañeros no se acostumbraban que no tuviera whatsaap y seguían enviando mensajes para decirme algo, pero echaba en falta los mensajes de mi pareja no siempre hay tiempo de una llamada y mandar SMS resultaría tremendamente caro hoy día sino dispones de una tarifa que los incluya.

Días 4, 5 y 6. Adicción al móvil superada.

Cada vez me adaptaba mejor a mi nueva situación de desconexión permanente más relajado, apenas sacaba el teléfono del bolsillo para revisarlo, mi Nokia dejaba claro con tonos fuertes cuando tenía una llamada o un SMS que revisar, incluso personalicé algún tono y alarma empezaba a verlo con buenos ojos y por un momento pensé en que no sería tan malo seguir en esa situación, no imaginé lo equivocado que estaba.

Día 7. Conectar con la familia

El día que se cumplió una semana de entregar mi smartphone en la tienda llamé para saber de él y no había cambios, debía permanecer otros 7 días en  el servicio técnico, algo que me molestó ya que esperaba no cumplieran el plazo íntegro y me entregaran antes el teléfono. Ahí  me dí cuenta que realmente me molestaba estar sin un móvil con apps como Whatsapp, Twitter, y básicamente con internet, soy asiduo lector a ésta web undesign.es, a las noticias, a consultar el tiempo todo a lo que estaba acostumbrado ya no podía y me molestaba. Pero lo que más me molestaba era estar desconectado en el trabajo, ya que casi nunca puedo atender al teléfono y la comunicación diaria con tu pareja y familia por whatsapp palia mucho cuando me encuentro fuera.

Días 8 y 9. Opera mini, la puerta a internet.

Decidí que si tenia que esperar otros 7 días intentaría que fuera lo mas llevadero posible, empecé a trastear la manera de incluir algún tipo de chat en el casi obsoleto teléfono NOKIA 6230i, y  me llevé una gran decepción al no saber ni encontrar la manera de instalar algo parecido a whatsapp, así que decidí ir por otro camino conseguí instalar el navegador opera mini y con ello de repente tuve acceso al correo de Gmail así como al buscador google y demás servicios fue lo que alivió los restantes días que tuve que esperar.

Días 10, 11 y 12. Edad de Bronce

Durante los siguientes días sentía que había pasado de la edad de piedra a la edad de bronce era un gran avance, me comunicaba con correos de Gmail en lugar de Whatsapp algo nada cómodo de hacer con el teclado alfanumérico pero válido al fin y al cabo, en cambio la navegación web era arcaica y más del 90% de las páginas que intentaba consultar resultaba imposible. Aunque estaba algo mas contento por no seguir más en una situación de desconexión total.

Día 13 y 14. Hombre del siglo XXI

A estas alturas estaba deseando se cumpliera el plazo para reclamar mi Huawei y recuperar la normalidad. Comprendí que soy mucho más dependiente de la tecnología de lo que creía y aunque en un primer momento sentí alivio al desconectar, según pasaban los días me sentía aislado y relegado, no podía participar en el día a día de amigos y familia por los grupos y lo más importante no podía recibir esos Whatsapp con fotos de mi hija que tanto me gustan y que me alegran el día nada mas verlo.

Día 15. El reencuentro, hombre y smartphone del s. XXI

He de reconocer que estaba nervioso, ya que tras una larga espera, más larga de lo que me hubiese gustado, por fin recuperé mi smartphone. Me sentí como  un niño con zapatos nuevos deseando volver a configurar todo y recuperar el acceso a golpe de táctil a mis apps preferidas y a internet a una velocidad digna del siglo XXI.

Conclusión

Aunque fue una molestia la mayor parte del tiempo, descubrí que tenía una gran dependencia a mi smartphone y aunque, no podemos negar que sea una gran herramienta para el día a día, esta experiencia me sirvió para poner ciertos limites a unos hábitos y corregir ciertas costumbres.
Aunque la mejor lección y la más importante fue:  aprender a desconectar de vez en cuando, aunque sea lo mínimo para echar de menos el estar conectado 24h. 365 días.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.